Recientemente, LCI publicó su declaración de Misión, Visión y Valores Fundamentales: una presentación concisa y sistemática de lo que defendemos como organización. Este documento proporcionará un marco para que LCI avance y también servirá para fines de imagen corporativa como una explicación amplia de lo que creemos sobre la intersección de la teología cristiana y la filosofía política libertaria. En las próximas semanas, exploraremos esta declaración y sus cinco Valores Fundamentales; discutiremos por qué están en el documento, qué significan, por qué creemos en ellos y cómo encajan en el panorama general.
LA TEOLOGÍA CRISTIANA AFIRMA LOS PRINCIPIOS ESENCIALES DE LA ECONOMÍA DE LIBRE MERCADO
El respeto a la propiedad privada, el intercambio voluntario, la condena del robo y el valor de la cooperación y el servicio para alcanzar objetivos comunes surgen naturalmente del pensamiento y la costumbre cristianos. Esto es lo que define al “capitalismo” en la visión libertaria. La riqueza es una herramienta dada por Dios, y se espera que todos los que la poseen la utilicen para el Reino de Dios y el bien de nuestro prójimo. Los impuestos y la regulación tienden a destruir la riqueza, desalentar la innovación y centralizar el poder, y por lo tanto obstaculizan nuestra capacidad de cumplir con el llamado de Dios. Donde se permite que florezcan los mercados libres, los seres humanos prosperarán tanto material como espiritualmente. Además, la ética cristiana ayuda a equipar nuestras economías para el servicio a Dios y al prójimo.






