En una sociedad sin Estado ¿Quién cuidará de los más desfavorecidos?
Si viviéramos en una sociedad libertaria, ¿Quién se haría cargo de la huérfanos, ancianos, enfermos y pobres¿Se dejaría en manos de la caridad privada, de los voluntarios y/o del apoyo monetario? ¿Podría la Iglesia asumir ese papel? Estamos seguros de que hay mucha gente buena en la sociedad que todavía se preocupa por el bienestar de los demás. El Estado no es el único garante del bienestar o del progreso; de hecho, es altamente ineficiente. La caridad aumenta con la prosperidad; por lo tanto, un mercado libre saludable podría posiblemente solucionar el problema en cuestión.






