Dos mil años después, muchos han olvidado que seguir al Príncipe de la Paz significa estar en contra de la guerra y la violencia. Sin importar las supuestas razones por las que un gobierno promueve la guerra, los cristianos deben oponerse al imperio, especialmente cuando éste comete actos de violencia en nombre del bien.
Los ensayos de este libro electrónico están escritos por cristianos valientes que se enfrentan a guerras impopulares.
Únase a los valientes que se oponen a toda guerra.